El fin de semana (por otras razones) volví a hacer limpieza y revisión, y de aquello que había quedado se fue el 80%.
Y he ahí mi pregunta: ¿por qué guardamos lo que guardamos? ¿Y por qué un día consideramos indispensable un DVD que no anda y a la siguiente limpieza lo tiramos al grito de “¿y para qué quiero esta mierda?”?
Lo mismo pasa con los CDs, con los archivos en la computadora, los teléfonos en la agenda y otros lugares en los que conviven algunas cosas útiles con montones inútiles.
Y hay que tener cuidado, porque bajo ese replanteo la cosa crece y así se van liquidando viejos amigos que ya no son tales y otro tipo de relaciones caducas hace rato.
Está bueno esto de limpiar el placard cada tanto.
"Y guardalo, por las dudas...".



































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