28 January, 2010

Noticieros?

Hola, yo de nuevo.

Hace unos días (parece que hace 6 meses pero no), con el asunto de la muerte de Sandro, hubo un comentario que decía que qué hubiese pasado si el mismo día se morían Sandro y la Negra Sosa.
A cuál le daban más bola (o sea, tiempo de pantalla/espacio de papel)?

El asunto es que el día que murió Sandro, en el noticiero de la mañana no hubo otra noticia. 3 móviles en el velatorio. 4 cámaras mostrando el avión donde lo trajeron de Mendoza. 2 móviles en la plaza de Banfield.
En el resumen de la hora (donde pasan todos los "titulares" del día), sólo estaba esa noticia.

Ese día no hubo muertos por inseguridad, ni modelos muertas por siliconas berretas, ni echaron a nadie del Banco Central, ni nada.
Ese día el INDEC dió información precisa y veraz sobre la inflación. La presidenta no mereció ninguna crítica por ningún acto de donación de computadoras a una escuela sin electricidad.
No hubo terremotos en ningún lado (no sé si notaron que desde el de Haití hay 5 ó 6 todos los días). No hubo falta de monedas ni estrenos en el cine.
Más importante que cualquiera de esas cosas era mostrar lo que decía la nota del pie de contratapa con letra de biblia del NYTimes (el equivalente yoni del Clarín Porteño) sobre "The argentine Elvis".
Por lo menos no dejaron de pasar la hora y la temperatura en el pie de pantalla.

A mí todas las mañanas me dan en el subte La Razón y El Argentino.
Y está buenísimo ver las mismas noticias en uno y otro diario y cómo son encaradas.

O sea, nos muestran lo que quieren. Sólo lo que quieren. Y como ellos quieren.

No sólo por motivos ideológicos, sino por motivos comerciales.
Todos los días de la vida se registran por lo menos 5 temblores en el mundo. Hasta ahora nadie lo había notado. Pero te lo hacen ver como si ahora hubiese y antes no.

Si no vende, no es noticia.

Todo esto ya lo sabíamos, pero no está mal recordarlo cada tanto.


Pan con pan...

27 January, 2010

Trapitos al sol

Ya sé que ya lo dijo todo el mundo, ya sé que no es nada original y ya sé que decirlo no cambia nada, pero no voy a dejar pasar la oportunidad de quejarme: loco, basta de "trapitos".

Yo banco a todo el mundo, le pongo onda a todo, pero me hinché las bolas de tener que "pagarle" a un ñato que "te cuida" el auto en una calle donde estacionar es gratis. Si todos sabemos que están ahí, ¿por qué los siguen dejando? Porque si lo sé yo, lo sabés vos, lo sabe Ricardo Fort y lo sabe Mariano Grondona, también lo saben la cana y el gobierno de la Ciudad, y no pasa nada. El día del recital de Metallica "cobraban" 60 mangos. ¡¡¡60 pesos, hijos de puta!!! Por supuesto que yo no pagué un mango, pero miles y miles sí lo hicieron, sólo para asegurarse que nadie les iba a bailar un pogo arriba del capó.

Imaginémonos la misma situación en otros ambientes: entrás a un CGP de la Ciudad con un trapito naranja y le decís a los empleados: ¿te cuido la silla amigo? Te sacan a patadas en la carótida en 23 nanosegundos.
Lo mismo si ofrecés cuidarle el patrullero a la cana.

Sé que parece una queja infobaense de una señora arrugada de Barrio Norte, pero la verdad es que me hincharon las bolas.


¿Te cuido el nido, amigo?

26 January, 2010

Indecisos

Por alguna extraña razón, a los argentinos nos encanta afirmar usando la negación. Debe ser un gen comunicacional beligerante que nos impide a) decir las cosas como son y b) responder positivamente. Así es como nos encontramos en diálogos como:

- ¿Estuvo buena la película?
- Nah, terrible.

Como sabemos, la respuesta correcta es Sí, terrible. Y ni hablar del adjetivo terrible. En cualquier lugar del mundo contestás No, terrible y la película es una cagada antológica. Acá significa que estuvo impresionante.

Otro ejemplo:

- Parecía difícil pero al final les ganaron bien.
- No, por supuesto... fue un triunfo claro.


No, por supuesto. Ahá.

Y lo peor es cuando el no aparece porque sí nomás:

- ...entonces le dije que se deje de joder.
- No, sí, tenés razón.

No, sí. ¿En qué quedamos? Tomá, guardate el no que por ahora no hace falta. Cualquier cosita yo te chiflo, ¿sabés?

Pero eso no es todo: para negar, empezamos con el sí:

- Esto no da para más.
- Sí, no, no puede ser, viejo.

Listo, somos los pelotudos más grandes del condado. Y después no entendemos por qué todo nos sale al revés.

No, sí, tenés razón.


Más vale, papá.

25 January, 2010

Desconfianza

Yo les tengo miedo a los mimos.
O sea, un tipo que se pinta la cara de blanco, se pone remera a rayitas con tiradores, cree que imitar a un ñato tirando de una soga es gracioso y, sobre todo, no habla nunca, no puede ser muy confiable.

Lo mismo pasa con los "estatuas vivientes". ¿En qué momento se convirtió en un mérito pintarte de dorado y quedarte quieto? Y encima hay que darles plata para se muevan un cachito y nos "saluden".

Para mí, estos seres en apariencia inofensivos, se juntan en lugares siniestros a planear actos terroristas o el secuestro de Marcela Kloosterboer.
Son como las palomas: se hacen los boludos pero quieren dominar el mundo.

Después no digan que no les avisé.


Se ríe porque sabe, el hijo de puta.

22 January, 2010

Principio de mogolismo

Resulta que el gobierno de la Ciudad Buenos Aires insiste con su revolucionaria idea de las Playas de la Ciudad o algo así.
O sea: tenés el calor, la multitud, la arena, el pegajosor, el vientito, el amontonamiento, los pirulines, el tejo, el freesbee, el vendedor de pareos, los pies calientes, el aburrimiento y toda la estúpida escenografía de playa... pero no tenés el mar.

¿Quién es más imbécil, el que pensó que alguien iba a ir o el que fue y le dio la razón?

Somos unos genios, no hay con qué darle.

La mejor idea desde el Locolope.

21 January, 2010

El otro mundial

Como todos sabemos, en Junio se jugará otra edición del Campeonato Mundial de Fútbol. Y, así como ahora a todos los argentinos nos interesa el rugby, el hockey femenino, el basket e incluso el cuatriciclismo, este invierno nos tocará ver cómo aquellas personas que durante 4 años denostan al santo deporte, se suman al fervor patriota y se convierten en fanáticas de la Selección. Y con esto me estoy refiriendo mayormente a ellas, a ustedes: las mujeres.

Ante este hecho irrefutable e inevitable, SMAEP acerca un par de tips para aquellas mujeres que tengan pensado ser fans del fútbol por un mes (y/o para hombres que lo sufran en carne propia). A saber:

- Gritar en repetidas ocasiones la frase "ay ay ay ay ay ay ay ay" cuando un rival ataca no influye en modo alguno al atacante, más sí a quien está mirando el partido junto a ti. Suficiente emoción representa el partido, no sumemos chances de infarto o asesinato en primer grado.
- "¿Quién es ese?". No importa quién es ese, para cuando contestemos la pregunta se la habrá pasado a otro, que para cuando contestemos quién es se la habrá pasado a otro más, y así sucesivamente. Conclusión: si tiene camisete celeste y blanca, alegrarse. Si no, preocuparse sin gritar. Nada más.
- El offside (u orsai): no es importante cuándo es orsai, no es importante entender la regla y no es importante pedirla todo el tiempo. Si un hombre no grita ¡Orsai la puta que te parió! es porque no es, y tampoco es seguro que sea aunque lo grite.
- El gol se grita después que ha sido realizado. Gritar un gol 12 segundos antes que patee no aumenta las chances, sólo irrita a quien mira el partido contigo.
- El mate: no se ofrece, se entrega cuando se lo piden. Pasar delante del televisor con el brazo enmatado mientras Messi está por patear al arco puede ser causal de muerte instantánea. Momentos recomendados: el entretiempo, antes del comienzo, durante un parate por lesión. Post-partido sólo si se ganó.
- Cristiano Ronaldo es lindo, Carlitos Tévez es feo. Ya lo sabemos, no tenemos interés en recordarlo a cada minuto.

Como siempre, se aceptan aportes masculinos, imprecaciones femeninas, mea culpas, lo que sea.

Si no vamos a ganar el mundial, al menos que sea un solo sufrimiento.

* Hoy blogger anda mal así que la foto de la morocha en camiseta argentina y sin corpiño se las debo para otro día.

20 January, 2010

Off topic

Este viernes toca Metallica y este humilde servidor va a estar presente junto a Flavio. Si alguno de los habituales leyentes tiene planeado ir y tiene ganas de sumar voluntades, chifle nomás. Puede ser una oportunidad para vernos las jetas.

Mientras tanto, los invito a seguir comentando en el post de ayer, que se puso picante.


Viernes 22, campo.

19 January, 2010

Más verdades (ahora las que nos interesan)

El siguiente es un recopilatorio de tópicos científicamente comprobados y debidamente documentados. Se podrá discutir cualquier discrepancia (con argumentos), cualquier reafirmación (también argumentada) así como se valorará el aporte de nuevos ítems:

- El sexo anal ayuda a mantener en forma el trasero femenino.
- Un dedito no te convierte en puto; lo que decide tal afirmación es el género del dueño del dedo*.
- Todas quieren enfiestarse, algunas tardan más que otras en aceptarlo.
- La combinación "1 hombre + 2 mujeres" es una fiesta; "2 hombres + 1 mujer" es un servicio premium.
- La bisexualidad femenina es lo máximo a lo que puede aspirar un ser humano.
- Macho es el que probó y se anima a decirlo.
- No importa si el tamaño importa o no.
- Las fantasías están para cumplirlas, y para después tener nuevas fantasías.
- Escupir es querer, tragar es amar.

* © Carlite, 2009.

No lo digo yo, lo dice la ciencia.


Hay un sola forma de mantenerse así.

18 January, 2010

Algunas verdades

- El seguro de vivienda NO CUBRE notebooks, dinero en efectivo ni celulares; lo que sí cubre hay que demostrarlo con tantos papeles que pareciera que el chorro es uno.
- TODOS los empleados municipales gritan. Algunos, además pueden dejar de hacerlo en momentos extraordinarios. Además, todos comen chicle y miran con cara de orto.
- Cuando la gente se entera que a uno le robaron todo, lo llaman al celular para ver cómo está. Claro, uno no lo sabe porque se lo robaron.
- Para sacar el registro en Tres de Febrero no es demasiado importante ver bien; con reconocer la F del tamaño de una TV de 29'' alcanza.
- Como los Patronelli ganaron el Dakar de punta a punta, no tuvieron demasiada repercusión en comparación con la edición pasada. Se ve que hasta el éxito nos aburre.
- Zulma Lobato no llegó al Maipo, pero sí paró. Estamos desilusionados.
- Lo que parecía increíble (y lamentable) sucederá: vuelven Duhalde y Nicolás Repetto. No aprendimos nada.
- Todavía hay gente que come sánguches de miga de jamón y ananá.
- Todavía hay gente que usa la pelotita de tenis en la antena del auto.

Todo eso sucede, aunque usted no lo crea.


Nos engañó a todos los fans.

15 January, 2010

Una noche inolvidable

Resulta que anoche, a 4 jóvenes pujantes y emprendedores se les ocurrió salir a trabajar. Así fue como, guarangos revólveres en mano, me "interceptaron" en la puerta de mi casa y me invitaron amablemente a entrar, junto a mi mujer y su panza, para hacerse de casi todas mis pertenencias, entre las que se cuentan el auto, la notebook y, sobre todo, mi tranquilidad.

Por suerte no fue más que eso: 20 minutos de tener a 3 ñatos en mi casa (y uno en el auto) dando vuelta TODO y llevándose cosas tan útiles como un DVD o un Off matamosquitos. Ah, el auto ya apareció, gracias a los amigos de Lo-Jack.

La vida es una mierda, sí, pero podría ser peor.

14 January, 2010

Cambiando el presente

En infinidad de películas, series y libros se trató el tema de viajar al pasado para cambiar algún acontecimiento del futuro (nuestro presente). Por ejemplo, la historia sería muy distinta si alguien hubiera matado a Hitler cuando era un purrete, convencido al padre de Ricardo Fort que lo del chocolate no iba a andar o le hubiera avisado a un joven Zulmo Lobato que si te agarra el viento cuando estás vizco te quedás así para siempre.

La verdad, yo no sé muy bien qué haría, pero supongo que tendría algo que ver con convencer a mi joven (aún no) madre que casarse con un fabricante de matafuegos no le conviene, mejor buscarse uno con guita que le pueda dar todos los lujos a su hijo coloradito. Uno que se dedique al chocolate, por ejemplo.

Después sí, evitar las guerras, las enfermedades y todas esas pavadas.


Vendo el Fiesta y me compro un DeLorean.

13 January, 2010

Resignación

Es increíble cómo puedo ser tan malo para hacer que me gusta tanto: jugar al fútbol. Soy malísimo y, contrario a lo que indica la lógica, cada vez juego peor. Tuve mis épocas de creer que estaba mejorando, que había adquirido cierta habilidad, pero debo haberla perdido porque hace rato largo que no tengo una buena actuación. Y ahí está el problema: juego dos veces por semana.

Es decir, me imagino a un paracaidista que se cae cada vez que se tira o un pescador que se clava un anzuelo cada vez que va a pescar: a la tercera vez no va más.

Pero no, yo insisto. Tengo botines, medias, pantalones, camisetas, todo. Me ves vestido y podés llegar a creer que el gordito la mueve. Incluso, en el peloteo previo al comienzo del partido, suelo clavarla en el ángulo varias veces. Soy un gran “peloteador”. Hasta que empieza el partido y se acabó la diversión. Soy una especie de Gaudio futbolista barrial.

Entonces me pregunto: ¿existe algo más estúpido que esto?
Sí, dejar de jugar porque uno es malo.

Lo que no tengo de habilidoso, lo tengo de optimista.
La vida es una mierda.


Un gran cabeceador.

12 January, 2010

Holá, ¿con el boludo?

Así como el haber sido mozo me congració para siempre con mis ex compañeros de rubro, mi pasado como volantero y telemarketer maltratado generó en mí una costumbre que, de tan bueno que soy, me convierte en bastante pelotudo: no puedo sacar cagando a alguien que intenta venderme algo.
Me llaman del banco para ofrecerme una tarjeta de crédito y, aunque sé que no la pienso sacar, no le digo que no me interesa sino que tengo que ver qué onda, hacer números o pelotudeces semejantes. Resultado: me vuelve a llamar a la otra semana, y ahí estoy de nuevo diciendo que al final no me cierra y casi pidiéndole perdón por no aceptarle el ofrecimiento.
En la librería Yenny siempre me ofrecen la revista Quid por 4 mangos: en lugar de decirle “no, no me interesa” salgo con “ésta ya la tengo, gracias”. El día que me pregunten qué me pareció la nota a Beatriz Sarlo me pego un corchazo en el entrehuevo por salame.
Lo peor (o lo mejor) es que no llego tan lejos como para comprar boludeces o asociarme al Club de Amigos del Pategrás, con lo cual los termino haciendo perder más tiempo del original, y sólo por no ser mala onda.

El día que cobren impuesto al boludo voy a estar al horno.


Perfecto señor, lo vuelvo a llamar el lunes.

11 January, 2010

Sabelotodos

Por alguna extraña razón, la pareja de uno siempre cree que uno sabe cosas “por default”.
Por ejemplo, llegamos a la heladería Alfreddo y, como si uno fuera el creador, nos pregunta: ¿qué tiene el Chocolate Alfreddo? Y la verdad que no sé, amor mío, nunca vine a esta heladería, como vos bien sabés. Bueno, preguntale.
Pero no hay caso, nos preguntan qué trae esa pizza, esa salsa, si está buena esa película que no vimos, etc.

A veces son conscientes de que no sabemos pero, lejos de ahorrarnos preguntas imposibles de contestar, apelan a nuestro criterio premonitorio: ¿estará buena esa peli? o ¿será rico el mousse de mangangá? Y es peor, porque si no sabemos, no le ponemos onda. Si decimos que seguramente es una bosta, no le ponemos onda. Si decimos que debe estar buenísima y al final era una bosta, no sabemos nada.

Así que, señores dueños de heladerías y similares, les pido: pongan un cartelito explicativo tipo Chocolate Fernández: chocolate con telgopor. Seremos muchos los beneficiados, sobre todo el pobre empleado que responde 578 veces por día la misma pregunta.


...

08 January, 2010

Todo para el viajante

Porque no todo en esta vida es queja, SMAEP pone a disposición de sus leyentes un listado de tips que lo ayudarán a evitarse malos momentos, pérdidas de tiempo y dinero en estas vacaciones.

- Jugar a la paleta en la playa es un embole: la pelota no pica y el 97,2% de las personas no posee la habilidad necesaria como para hacer más de 3 paleteadas consecutivas. Lo mismo corre para el freesbee (o frisbi o freesbi o frisbee). Opte por el fútbol, el voley o la playstation en el departamento.
- Dígale NO a la milanesa humana: nunca fue divertido, pica, da muchísimo calor y lo pone a uno en el grupo de los “mirá, otro boludo que se hace milanesa”.
- Manos firmes: está científicamente comprobado que los termos tienden a caerse un 67% más cuando uno está en zonas de ríos con piedras como Córdoba o San Luis. El mismo índice se aplica a cámaras de fotos.
- Si elige “disfrutar” de un show de teatro de revista (desconocemos el origen del nombre del género), sepa que su mujer no está tan buena como la Cirio y su marido no es tan gracioso como Cherutti (bueno, Cherutti no es gracioso pero si usted está ahí es porque tiene distintos criterios que este humilde servidor). Podría decirse que los espectáculos veraniegos tienen una contraindicación que no suele venir aclarada en el prospecto.
- Regalos regionales, un error de concepto: usted se va a Corrientes y le trae de regalo a su cuñada un mate con la leyenda “Recuerdo de Carcariñamenguarangangá”. Error. Su cuñada no recuerda nada, porque quien estuvo en Carcariñamenguarangangá fue usted. En todo caso debiera decir “Recuerdo de un viaje que hizo mi cuñado a Carcariñamenguarangangá”. Evite confundir, no traiga regalos.
- Los alfajores: como hemos dicho en otras oportunidades, no está claro el origen de la costumbre de traer alfajores de regalo. Dicho sea de paso, las mencionadas golosinas pueden ser “típicas” de alguna zona puntual del país, por ejemplo la Costa Atlántica, pero no de cualquier lugar; le decimos NO a los presentes “universales” que no nos cuentan nada del lugar en el que estuvimos, como los mates, llaveros, remeras de “yo estuve” y similares. Los Havanna se venden en el Coto, ya se perdió la gracia.
• Apartado especial: si insiste en la estúpida idea de los alfajores, tenga en cuenta un dato crucial: esas símil galletitas marineras hojaldradas amebiformes duras rellenas con dulce de leche o, peor aún, con dulce de membrillo, NO SON alfajores. Lo están robando, al receptor del obsequio no le van a gustar y usted habrá gastado dinero y espacio en el bolso innecesariamente.

Sépalo, mientras el mundo veranea, en SMAEP seguimos trabajando para usted.


Si esto es un alfajor, yo soy Débora Pérez Volpin.

07 January, 2010

NS/NC

Por lo general tengo bastante claro cómo me cae la gente: sé que a Zulma Lobato la banco a muerte y que a Ricardo Fort lo mataría a golpes con un paquete de algodón; sé que me gustaría ser amigo de Carlitos Tévez y que a Valeria Lynch le llenaría la garganta de bichos bolita para que se muera ahogada cuando intente cantar.

Pero hay un tipo al que no sé cómo tomar: el gordo de Danette. No sé si bancarlo u odiarlo profundamente.

Estoy perdiendo la brújula, tengo miedo.



No sé qué decir.

06 January, 2010

Cuestiones de género

Ayer me tocó vivir una de esas raras situaciones que pertenecen al extraño mundo de la futura paternidad: el curso de pre-parto. Consideraciones al margen, caí en la cuenta de un hecho tan obvio como irrefutable: hay cosas que sólo le pueden pasar a las mujeres y, naturalmente, otras que sólo podemos vivir los hombres.

Y así es como (después de entender que, para bien o mal, nada de lo que hablaba la partera me iba a pasar a mí jamás) me puse a pensar en esos placeres que sólo los herederos de Adán podemos disfrutar:

- Despegarse los huevos del muslo cuando estamos sentados.
- Mear de parados contra un árbol.
- Estar “dispuestos” todo el mes, sin interrupciones inoportunas.
- Andar “en cuero” por la vida (dentro de los ámbitos correspondientes, claro).
- Rascarse las bolas.

Por supuesto, debe haber muchos placeres exclusivos para mujeres, que serán bien recibidos de quien tenga ganas de contarnos. También hay más beneficios para hombres que ahora no estoy recordando.
Lo único que puedo asegurar, señoras y señoritas, es que, aunque ustedes ni se imaginen que pueda ser algo bueno, despegarse las bolas debe ser una de las cosas más lindas de esta vida.


Las mujeres no se pueden rascar los huevos.

05 January, 2010

Dudas que uno tiene (versión veraniega)

- ¿Hasta cuándo está bien decir “feliz año”?
- ¿Por qué TODOS los jóvenes de entre 13 y 21 años se van a la costa? ¿No hay otro lugar?
- ¿Por qué todos los viajes de egresados son a Bariloche? ¿No hay otro lugar?
- ¿Cuál es el placer de hacer una hora y media de cola para comer un bife de chorizo en Mar del Plata?
- ¿A quién se le ocurrió que tomar helado de palito en una playa con arena y viento era una buena idea?
- Si durante el año cuidamos nuestras formas indumentariales, ¿por qué en vacaciones nos ponemos cualquier boludez? ¿Nos sentimos más libres? ¿Creemos que nos falta algo si no nos ponemos ese sombrero de cowboy?
• Apartado especial al origen etimológico de la ropa que nos ponemos: las remeras las usan los remeros, las camperas son para el campo, los vaqueros (ya sé que no se usa más) son para arriar vacas, la solera para el sol (?). Si tuviéramos que hacerle caso a su uso original, andaríamos en bolas.
• Segundo apartado: ¿qué se pone arriba: el sobretodo, el pullover o el overall?

Cuántos interrogantes, ¿verdad?


¿Vos decís que se pondría eso para ir a Coconor?

04 January, 2010

Teneme este termómetro

Sin polemizar sobre la total y absoluta ineficacia del pronóstico meteorológico (con el gordo nefasto de Saldívar a la cabeza), me planteo un par de dudas sobre la información que nos brinda día a día esta gente, y no cuando “pronostican” sino cuando informan lo que está pasando en el momento:

- La sensación térmica: no digo que no exista, pero me pregunto para qué sirve tener dos datos diferentes. O sea, si “hacen” 31° pero “sentimos” que hacen 37°, entonces hacen 37. ¿De qué me sirve saber sobre una temperatura que no es? Es como que haya dos precios en el almacén: el “precio” y el “precio pretendido” o algo así. ¿Cuánto es? 3 pesos, pero dame 3 con cuarenta. Y lo que es peor, muchas veces la T y la ST son iguales; ¡¿para qué lo dicen?!
- La info sobre los puntos de veraneo: durante enero y febrero nos fumamos toooodas las temperaturas del país. Ahora parece que nos importa cuántos grados hace en Necochea o Chapadmalal. Es simple, si te vas a ir a la costa, te chupa un huevo qué temperatura hace hoy, porque hoy estás acá. Si ya te fuiste, te chupa un huevo porque estás en la playa. Conclusión: la info de los puntos turísticos no le sirve a nadie, salvo a las viejas que suman data para sus conversaciones sobre el clima.
- “Llueve en Capital”: no jodas, pensé que se me había desbordado el tanque. ¿En serio te pagan para eso? Si yo publico “Llueve en Capital” en el blog, soy un pelotudo; si lo dice Confessore, es “meteorólogo”. Andá a cagar.

Che, cómo llueve, ¿no?


Menos mal que me avisó Saldívar, si no no me daba cuenta...

30 December, 2009

Replanteando el replanteo

Y ya estamos a horitas nomás del cambio de año. Es decir que estamos, como siempre a esta altura, en la etapa de balance-retrospectiva de lo que pasó y la consecuente planificación-replanteo para lo que viene. Y ahí es donde este humilde servidor se pregunta: ¿por qué hay que hacer un balance a fin de año? O mejor aún, ¿por qué el cambio de año tiene tanta importancia?

Casi nada de lo que uno se proponga para el nuevo año se puede empezar a cumplir en enero: estamos todos con la cabeza en las vacaciones que se vienen, disfrutando las que ya llegaron o puteando por las que ya pasaron (o porque no vamos a tener).

Entiendo que es más fácil englobar un montón de situaciones bajo un concepto tan cómodo como “lo que pasó en 2009”, pero no le veo mucho más beneficio que ese.

Además, atar el replanteo al cambio de almanaque nos hace suponer que es en ese momento o nunca. Lo que no se analizó o entró en el balance de fin de año, no se cuestiona más hasta el fin de año que viene.

Es como juntarse con los amigos: pareciera ser obligatorio verse “antes de fin de año”. ¿Y si no qué? ¿Somos menos amigos? ¿Qué diferencia hay entre tomarnos ¾ litro de fernet el 28 de diciembre o el 6 de enero?

Si a mí me preguntan (y si no me preguntan también), yo dejaría los balances para cuando la vida me lo marque como el momento oportuno. Y no lo haría como un combo del tipo cambiar de laburo+hacer dieta+terminar la facultad+conseguirme una pareja, porque hay un tiempo para cada cosa.

Así que este fin de año me propongo para el año que viene no volver a replantearme las cosas mirando el almanaque que me regalaron en la panadería que, como si tuviera muchísimo que ver, tiene la foto de una casita en una pradera.

Nos vemos la semana que viene, una semana igual que ésta o que la tercera de agosto. Si es igual de buena, igual de chota o igual de gris, depende de cada uno.

Salute, felicidades.


Terminemos con los almanaques de perritos,
nenitos, paisajes o cuadros gauchescos de Molina Campos.

29 December, 2009

Papá Noel existe

Este año no me regalaron desodorante ni medias, a la flaca no le regalaron una bombacha rosa, no hubo vittel toné, nadie quiso llamar al 113 para confirmar la hora y no se brindó por los que ya no están.

Los milagros navideños existen.


Una lástima...

28 December, 2009

Café fashion

Luego de este fin de semana de furia, no sé qué escribir. Lo cual no sería demasiado problema ni nada demasiado variado del resto de los días de mi vida, si no fuera porque quien debería escribir tampoco sabe qué escribir (aunque seguramente lo disfraza de que está muy ocupado, que no tiene tiempo, etc.). Así que nuevamente el suplente sale a la cancha.
El asunto es que tengo puntas de 20 temas diferentes pero ninguna musa que logre que pueda hilvanar 3 párrafos seguidos sobre eso.
Así que voy a hacer un post ladri (más que de costumbre), y simplemente decirles que estoy sorprendido con los comentarios y saludos del miércoles de los "anónimos".

Hace ya muchos años (y durante muchos años), yo me juntaba con un grupete de amigos todos los viernes en el mismo lugar, al cual no había que avisar nada, simplemente uno iba y siempre había alguien con quién arrancar el fin de semana. La mayoría éramos siempre los mismos, pero también siempre alguno caía con algún amigo propio, que a su vez a veces venía ya solo un par de viernes después. No había tema específico, ni actividad posterior premeditada. Algunos seguíamos de caravana y otros volvían a su casa. Otros mentían que venían y en realidad se escapaban de sus casas usándonos como excusa.

Realmente siempre pensé que SMAEP era algo así como esa mesa de café de amigos o más o menos conocidos de mis viernes de antaño, en la que siempre hay varios más íntimos, que están casi siempre, y también varios ocasionales, que están cada tanto pero son también más o menos siempre los mismos.
También están los que pasan de la categoría "habitués", que de estar casi siempre pasan a faltar de a poquito y ahora vienen cada tanto. Y lo contrario, gente que pasó una vez, metió algún bocadillo ocasional y ahora está casi todos los días aportando su opinión.
Pero toda esta analogía en realidad viene a que descubrí que hay un montón de otros que no tenía en cuenta, y eran los que estaban tipo gran hermano "escuchando" toda esta charla.
Y realmente fue una grata sorpresa.
Como saben, yo soy nada más que un bombero en este incendio, no formo parte de la idea original ni del mantenimiento intelectual de SMAEP. Soy simplemente un habitué de los casi permanentes que como tengo confianza con el autor, y no tengo faltas de ortografía, me encargan el orden en estos recreos que se toma el piloto mayor. Pero no puedo evitar sorprenderme gratamente con estos espectadores de lujo, que también desde su silencio forman parte de este grupo de café virtual.

Parece que va a haber que pedir que agreguen otra mesa...

Nada, no sabía que escribir y terminé con un post demasiado largo...

23 December, 2009

Motivos sobran

Más allá de las razones universales de brindis que se dan por estos días, aprovecho el envión para festejar alegrías obtenidas estrictamente en el ámbito bloguil: estoy muy contento porque fue un buen año, porque hay mucha gente nueva, porque sigue mucha gente “vieja”, porque se superaron los 400 posts, porque hay más de 100 seguidores, porque SMAEP salió publicada en la Oblogo, porque descubrí un montón de blogs que tienen a SMAEP en su blogroll y porque todos los días recibo frases del tipo “che, no comento nunca pero leo todos los días, y me encanta”.

Así que les digo: a los nuevos: bienvenidos. A los viejos: gracias por la magia. A los que leyeron todos esos posts (hay más de uno y lo sé): gracias por el aguante. A los seguidores: es lindo ver todos los días sus “caras” ahí. A la gente de Oblogo: lo que hacen está increíblemente bueno, nunca dejen de hacerlo. A los que tienen a SMAEP en su blog: no saben cuánta satisfacción causa ver que otros muestran lo que uno hace. O sí, lo saben porque les pasa lo mismo. A los que siempre leen y nunca comentan: hoy pasen y dejen un saludo nomás (aunque sea anónimo), así vemos que somos un montón. Y por supuesto, gracias por el aguante silencioso.

Señoras, señoritas y señores: pásenlo lindo, coman mucho, beban mucho, no se quemen con los cuetes (si es posible no usen), no intenten llamar el 25 a las 0:01 porque va a estar colapsado, si comen lechón recuerden el paragolpes del 307 y, lo más importante, gracias. Gracias por estar siempre.

Felicidades para todos.


Feliz Navidá, muchachos.



Feliz Navidad, chicas.

22 December, 2009

La culpa no es del chancho...

Mi suegro tenía un auto y decidió comprarse otro cero kilómetro por el plan gobierno. Entonces yo vendí el mío y le compré el que él dejaba. Esto fue en febrero. El tema es que mi suegro trabaja con su coche y arreglamos que me entregaba el mío cuando le dieran el suyo. Mientras esperábamos, yo usaba el que iba a ser mío "de prestado" a la noche y algunos fines de semana.
Después de miles de idas y vueltas, que aprobaciones crediticias, que desaprobaciones, que cambios de titularidad, que cambio de modelo, cambio de color y todos los problemas que se pudieron conseguir, le entregaron el cero kilómetro. Hace 10 días. Es decir, la primera cuota se pagó en febrero, el auto se entregó en diciembre. En el medio, el boludo que les escribe estuvo a pata desde abril.
Bien, todos contentos, carro nuevo para todos. El viernes le entregaron el 307 a mi suegro, el sábado se fue a Salta a pasear con su tutú nuevito nuevito. Lindo viaje, lindos días, pintó la vuelta. Santiago del Estero, nochecita. Ruta. Chancho. Pumba.

Se la puso contra un chancho, ¿entendés? Estuvo 8 meses esperando para que a la semana un cerdo decida que salir a cabecear paragolpes es un programón.

Yo hoy tengo mi auto en el chapista (porque recién me lo entregaron y le quería arreglar unas pavadas), él también tiene el suyo. Y, como si nada hubiera pasado, viajo en el San Martín con 37 a la sombra.

Después dicen que la vida no es una mierda.


Al chancho se lo llevó la cana.

21 December, 2009

Sad but true

Cuanto antes lo asuma, menos voy a sufrir: nunca volveré a ser flaco.


Juventud re heavy re jodida.

18 December, 2009

Gerontocaligráfico


No importa su origen, qué hicieron de su vida, su formación académica, su vocación, su clase social, su habilidad manual o sus diferencias de estilo: sin importar cómo lo hizo cada uno durante su vida, los viejos escriben todos con la misma letra.

¿Será que a cierta edad nos volvemos standard?


La gerontocaligrafía es internacional y eterna.

Editado: como nos quedamos colgados con la historia y no sabemos el final, se abre el concurso literario. El creador del mejor desenlace se gana la resonancia magnética del ligamento cruzado de Ricardo Fort.
Otra gran idea de Lovely Rita.

17 December, 2009

Compromiso

Como algunos saben (y ahora el resto también) en breve nacerá mi primer hijo. Entre las muchas cosas que eso me genera (ansiedad, un terrible cagazo, una enorme felicidad y etcéteras varios), una de ellas es la necesidad de comprometerme a no hacer todas esas estupideces que durante tantos años critiqué de los padres, no de los míos sino del concepto genérico de “adultos con hijos”.

Así es que, con poquísimas probabilidades de éxito, me comprometo a:

- No hablarle como imbécil.
- No obligarlo a que le guste lo que a mí me gusta.
- No tratar de convencer al mundo de que es un pequeño Dalí porque hizo un rayón con un lápiz violeta.
- No estacionar (en la medida de lo posible) en doble fila en la puerta de su colegio.
- No decirle papá, no dejar que la madre le diga mamá, ni que la abuela le diga abuela.
- No utilizar métodos insólitos y absurdos para convencerme de que se parece a mí. Sobre todo porque no quiero que se parezca a mí.
- Evitar que conozca la existencia de Winnie the Pooto y, de ser posible, los Teletubbies.

Se aceptan sugerencias, agregados a la lista, recomendaciones, pésames, etc.
Tengo miedo nene...


"¿Vos sos mi papá?"

16 December, 2009

Extremista

En el post de ayer Carlite hablaba acerca de los beneficios de mirar escotes. Algunas protestaron por la voracidad de algunos hombres, otras se resignaron a ser violadas con la mirada y hasta alguna dijo que no la miran.

Bueno, se ve que esta chica leyó el post y decidió hacer justicia. Le salió como el culo.

15 December, 2009

Prejuicio II - Reloaded

Bueno, aquí estoy nuevamente al rescate.
Hoy salió este artículo sobre que los hombres que miran escotes viven 5 años más que los que no. Yo voy a vivir hasta los 100.
Pero vamos a darle un poco más de seriedad a este asunto de mirar mujeres, analizando otros aspectos.
Como todos sabemos (hombres y mujeres), la actitud es fundamental para ver a alguien de la forma que lo vemos. Podés ser como Megan Fox pero con actitud de búfalo rengo y ser poco atractiva. Y podés ser un gato cascoteado pero moverte como felino en celo y seguro que llamás la atención.
La actitud no es sólo forma de moverse, sino también peinado (o no), ropa (o la forma de llevarla), calzado (ya les hablé de esto) y hasta la forma de hablar y mirar. Y no me refiero a mostrar más o menos piel.
Con lo cual, al ver a alguien, uno ya puede armar su propia conclusión.
Hay minas con actitud de petera, constipada, calientabragueta, mal atendida, robamaridos, etc.
Y lo más interesante es mirar a las mujeres grandes (y cuando yo digo grande, es más grande que yo, que es bastante) cómo, si bien su actitud seguramente no es la misma que antes, no pierden cierto sesgo de lo que deben haber sido.
Nada, sigo con mis prejuicios, y bueno, es interesante intentar encontrar cada vez más excusas pseudo científicas para poder mirar mujeres sin intentar parecer un jeropa irremediable. La ciencia me avala!

Y perdón por la demora, esta vez me avisaron temprano, pero no pude sentarme a escribir hasta hace 15'

14 December, 2009

La misma película de siempre

El otro día pensaba que llegar a la adultez es saber exactamente lo que va a pasar y no hacer nada para evitarlo.
Así es como nos descubrimos todos los días siguiendo patrones de conducta que parecen ser inamovibles, aunque no necesariamente sean cosas que molesten o que uno quiera cambiar.

Un ejemplo claro: el cine o teatro.

Un poco más o un poco menos, todos hacemos siempre las mismas cosas. Cuando estamos en la cola, siempre viene un “rompecola” (chabacanos abstenerse) que pide permiso y la atraviesa; de ahí en más, como si fuera una ley, todo aquél que tiene pasar lo hace por por ese lugar. No se puede pedirle permiso a otro y que se corra, no. Hay que pasar por donde la fila ya se abrió.

En el caso de los cines, está esa otra rara costumbre de comprarse un balde gigantesco lleno de pochoclos. Parece que el único lugar donde se come pochoclos es el cine, entonces cada vez que vamos tenemos que vaciar un container, como si hubiéramos estado tomando carrera durante dos meses.

Elegir el lugar para sentarse no es una cuestión que se pueda dejar al azar. Cuando se va en pareja, aunque nadie lo diga todos sabemos que uno miró para un lado y el otro para el opuesto. Por supuesto, se preguntan en voz alta y ambos contestan “donde vos quieras”. Ese “donde vos quieras” nos lleva a ser golosos y sentarnos demasiado adelante y terminar con una contractura cervical incurable, o demasiado atrás y no ver nada, lo cual nos hace preguntar qué dice el subitutilado o estudiar inglés intensivo para la próxima. Porque, como todos sabemos, el lugar ideal ya está ocupado. Para mí hay gente que trabaja de estar sentada en los mejores lugares del cine, sólo para fastidiarlo a uno.

Graciadió, alguien se dio cuenta que poner asientos autoreclinables no sumaba en absoluto y dejaron de usarlos. Eran insoportables, uno se levantaba 10 centímetros para sacar algo del bolsillo y hop, se le levantaba el asiento. Qué ganaban con eso, me pregunto yo. Porque espacio seguro que no, si uno ya venía esquivando rodillas desde que entró.

Y para que la velada sea perfecta, uno tiene que conquistar el territorio más peleado de toda la historia después de Palestina: el apoyabrazos. Hay quienes dicen que a cada uno le corresponde el derecho, teniendo cada uno el suyo asegurado, pero jamás se cumple. Según mi parecer, en estos casos tiene que prevalecer el más fuerte. Ahí no hay amor, no hay compañerismo, no hay nada. Pensalo, si perdiste el apoyabrazos te comés dos horitas con la mano en el regazo incomdísimo como una monja de clausura. No way, no es negociable.

Algo que suele suceder es terminar haciendo una córeo con el que se sienta al lado. Uno cruza las piernas, el otro también. No da, y menos si son dos amigos hombres. Hay que mantener las formas.

Y todos estos sufrimientos para que después veamos películas en donde el bueno mata a trompadas a 35 ninjas, la mina se levanta de la cama tapada con la sábana o algún paspado piensa en voz alta mirando a cámara.

No aprendemos más.


Los huevos llenos de pochoclo.

11 December, 2009

...voy en avión

Un consejo sabio: escuchar música con auriculares en una estación de trenes no es de las mejores ideas; uno se puede perder de escuchar información que es muy útil.

Hoy me tomé el tren en Palermo, con destino a Caseros. Subí a la estación y, mientras Pearl Jam me contaba cosas a los gritos, llegó el tren. Me subí. Frenó en una estación, frenó en la otra, no frenó más. Así llegué a Hurlingham, 3 estaciones más allá de lo necesario.
Puteando me bajé, di la vuelta y fui al otro lado. El chancho comprensivo no me pidió otro boleto. Mientras Luca Prodan (porque de Palermo a Hurlingham entra todo un disco de Pearl Jam) me hablaba del ojo blindado, llegó el tren. Me subí. No frenó.

A Chacarita me fui. Una estación antes de Palermo. O sea, hice 15 estaciones, 50 minutos de viaje con espera incluída, y estaba casi en el mismo lugar. Como si Dios se hubiera hinchado las pelotas, se me murió la batería del celular y, por ende, de la música. Así esperé el tren, que llegó sin que nadie diga nada por los parlantes y me subí, sufriendo en cada estación. Frenó en todas, me bajé en Santos Lugares. Ya no quería ir a Caseros.


Mi querida estación Santos Lugares.

10 December, 2009

Extrañas costumbres

Como casi todo en esta vida, uno acata las costumbres sociales casi sin pensarlo, sin prestar atención a lo que hace. Así es como, por ejemplo, vamos a los recitales y en los temas lentos tooooodos levantamos primero encendedores y ahora celulares; o en los asados aplaudimos al asador, pero nunca al que hizo las pizzas, al que llamó al delivery, al que se mandó unos guarangos fideos con manteca. No, sólo aplaudimos al asador.
Decía, somos de hacer lo que “se hace” sin cuestionarnos demasiado. Y si hay una muestra clara de eso, es el arbolito de Navidad.
Primero, lo armamos todos el 8 de diciembre. ¿Por qué? ¿Porque es el día de la Virgen? ¿Qué coño tiene que ver la Virgen con un pino adornado con bolitas de colores?
Y ya que estamos con el árbol, a ver si nos entendemos: compramos un árbol falso (en muchos casos con las ramas nevadas, muy típico de diciembre en Argentina...); le ponemos borlas (sí, se llaman borlas) de colores, preferentemente rojas o blancas; le ponemos insoportables guirnalditas peludas que en la mayoría de los casos tapan a las borlas que pusimos antes; sobre ese mejunje agregamos cables laaargos con lucecitas que se prenden y apagan a un ritmo aún hoy indescifrable; los más gringos les agregan imitaciones de bastones de dulce con moñitos, campanitas, angelitos y tarjetas. ¡Tarjetas! ¿Se puede saber cómo es que uno pone tarjetas ente las ramas de un árbol? Y al final, incrementando un 88% la posibilidad de viudez de las mujeres argentinas, los hombres nos subimos a una escalera y ponemos la estrella en la punta. Es como que si no estaba nos faltaba algo.

Ahora, yo me pregunto: se supone que estamos festejando el cumpleaños de Cristo (y yo me quejaba del mío), ¿qué carajo tiene que ver con toda esta boludez?

Y por supuesto, el arbolito no se desarma el 1 de enero, no. Hay que esperar hsata el 6, que es el día que los Reyes Magos llegaron a saludar a la familia del purrete. O sea que uno se tiene que fumar una semana más esa bosta luminosa porque en aquella época no había Flechabus.

Del inexplicable link entre el cumpleaños de Jesucito y Papá Noel ni hablemos, para qué... lo único que puedo decir (y ya lo dije el año pasado) es que los tipos que laburan de Papá Noel son malos.

Insisto, después nos preguntamos por qué tenemos hijos floggers o miramos a Ricardo Fort.


Googléas "armar árbol navidad" y te sale este pibe...

09 December, 2009

No discriminemos, integremos

Hay gente que mira a Tinelli, otros toman helado de sambayón, hay quienes usan riñonera o gustan de la fruta abrillantada, incluso existen hinchas de Racing. Todos tienen algo que, a la vista del mundo civilizado, es digno de repudio y desaprobación.
Y quien les escribe no es la excepeción: yo ronco. En la posición adecuada, ronco mucho. Ronco en mi cama, ronco en la reposera, ronco en los micros. Un problemón roncar en los micros. Primero porque uno no es el único, pero para el que uno tiene al lado sí. ¿Por qué? Porque aunque todo el micro suene como una gran motosierra, las costillas que están al alcance del codo vecino son las de uno. Claro, eso nos pasa a todos los roncantes del micro, y todos pagamos el precio en nombre de los demás. Es una mierda roncar. Uno no quiere hacerlo, sabe que molesta, uno mismo odia estar despierto y escuchar a otro roncando. Uno sabe el mal que causa al vecino, a la esposa, a la sociedad. Pero no se puede hacer nada, y eso es lo peor. Tu micro sale a las once y media de la noche y tiene para 8 horas de viaje. ¿Cómo no dormirse?
El roncante comprensivo y buena onda se queda despierto un buen rato, leyendo o escuchando música, para darle tiempo al resto del pasaje a que se duerma y, con suerte, no escuche los ronquidos. Los roncantes egoístas atentan contra este plan, como todos los egoístas del mundo.

Sufre mucho el roncante, no sólo por el mal momento que causa al resto del mundo sino a sí mismo, ya que difícilmente pueda dormir de corrido sin ligarse un codazo en el intercostal derecho cada 15 minutos. Sin hablar del odio, por supuesto.

Por el bien de nosotros, los sufridos serruchadores nasales nocturnos, les pido: la próxima vez que estén tentados de darle un rodillazo en el pecho a un pobre roncante, piénsenlo mejor. Estarán evitando la discriminación, estarán haciendo el bien.

Muchas gracias, buenos días.


Nosotros no hacemos zzzzzz, hacemos jjjjjjrjrjrjrjjrjrjrjrrrrrrj.

04 December, 2009

Mea culpa

Primero lo primero: por razones de índole findesemanalarguístico, este blog no se actualizará hasta el día miércoles 9/12, con suerte. El jueves seguro que sí. Si consideran a éste (¿cuál? Éste) un período de abstinencia demasiado largo (me imagino, quién puede vivir sin SMAEP), siéntanse libres de amedrentar a Carlite (quien se está enterando en este instante de esto) para que postee algo el lunes o cuando le parezca atinado.

Segundo, el tema del post:
Tengo que confesarlo: me gustan Calle 13, Mingo y Aníbal contra los fantasmas, el ananá fizz y Bañeros 2 La playa loca; me cae muy bien Zulma Lobato y a Viviana Canosa le doy.

Qué se le va a hacer, la vida es así.


Lo sé, lo sé...

03 December, 2009

No nos mientan más

Yo entiendo que para que una película o serie sea interesante, el guión se tiene que tomar ciertas licencias creativas. Así nos encontramos viendo historias en las que, como si fuera lo más normal del mundo, un flaco decide hacerse pasar por el novio de una mina con 8 meses de embarazo a la cual no conoce (Música en espera).
Eso está perfecto, es parte fundamental de la trama y sin eso no habría historia.

Lo que no es necesario es mostrar situaciones absolutamente comunes hechas de un modo en que nadie las haría.
Por ejemplo, en las películas es de lo más normal que una pareja se despierte a la mañana y al toque arranquen a los besos para después pasar al desparramo. Viejo, eso así no pasa nunca. La gente se despierta con un aliento que parece Mumm-Ra; si me querés dar un beso primero andá a lavarte el comedor.

Otra cosa que no pasa jamás, es que la gente hable sola en voz alta. En las novelas argentinas se suele ver a personajes (Ana María Picchio es una clásica) hablando en voz alta lo que piensa, para que todos sepamos de qué viene la cosa. Claro, es re común que uno diga ah, entonces es la hermana... ¡se lo tengo que contar a Roberto antes que sea demasiado tarde!. No nos tomen de boludos, che.

Y si no están los que se levantan de la cama después de garchar y se envuelven con la sábana. Hasta hace un rato a la mina le estuvieron midiendo agua y aceite a los gritos, ¿y ahora es pudorosa y se tapa? Viejo, después de la chanchada uno se levanta en bolas. O lo mostrás como es, o poné la cámara en la cocina y que se escuche lo que hablan desde el cuarto.

Muchachos, háganme caso y no se dejen engañar. No crean en todo lo que ven, créanle a Majul.


Le dieron matraca pero ahora tiene pudor.

02 December, 2009

La fama cuesta

Ya sea en un cine, en un shopping, en un bar o cualquier otro evento o lugar en el que se amontone una considerable cantidad de gente común, la presencia de un famoso siempre genera algo en los demás. En todos, nadie es inmune.
Observar las actitudes de la masa para con la estrella es un buen ejercicio antropológico: se pueden ver cosas tan variadas como inverosímiles.

Por ejemplo, anoche fui al teatro y en la cola estaba Julieta Díaz, la de Valientes: lo suficientemente conocida como para que todos sepan quién es, pero no tan grossa como para que todos dejaran lo que estaban haciendo y corrieran a tirarse a sus pies. Y ahí arranca el show:
- Los que nos chupa un huevo: la actitud no es mirarla y darse vuelta como si nada. No, uno tiene que decir mirá, está Julieta Díaz, pero a mí me chupa un huevo eh. Sólo así salvamos nuestro orgullo anti broadcasting. Unos mamertos.
- El timidón: más de uno se ve que tenía ganas de decirle algo, pero claro, ¿qué le va a decir que no sea una flagrante pelotudez? Entonces se queda ahí, remilgado y siguiendo con la mirada cada paso que da. Y piensa: está mirando a la puerta, debe estar esperando a un novio. ¿Será ese grandote? No, no creo, tiene cara de que le gustan los chicos sencillitos..” y boludeces semejantes. Mientras tanto se le colaron todos porque el paspado se colgó mirando a una actriz que, como sabe que la están mirando todos, mira para afuera para que no la jodan.
- La caradura (porque convengamos, en un 98% de los casos es una mujer): no le importa nada, sale de la cola, pela cámara de fotos y empieza a disparar a mansalva, sin entender que sacarle una foto a la pobre mina parada en una fila no le suma absolutamente nada. Ahí se da cuenta y, después que le sacó 12 fotos con flash sin preguntarle, se le acerca y le dice ¿me puedo scar una foto con vos?. Y se la saca antes que le conteste. Ahora decime, ¿qué ganaste con esa foto? ¿Te hace sentir mejor? Es como los autógrafos: para Braulio con afecto. ¿Afecto de qué, si no te conoce? Te firmó un papel, ¡buenísimo! ¡Tenés un objeto de un valor incalculable! Qué gente paparula...
- El descarado: hace como si no supiera quién es ella y la encara como si estuviera en un boliche. Flaco, primero olvidate porque estás en la cola de un teatro. Segundo, el chamuyo de no miro tele, me acerqué porque sos hermosa tiene menos credibilidad que Moreno. Pero bueno, igual hay que aplaudir su coraje y caradurez. No cualquiera es capaz de hacer semejante huevada y sentirse orgulloso de ello.
- El pichón de paparazzi: sentado en la fila de adelante había uno que mandaba mensajes de texto a alguien: esta julieta diaz. ¿¿¿Y??? ¿Viste qué loco? Una mina que sale en la tele además va al teatro. Y si te digo que además compra zapallitos, lava los platos y se tira pedos, te morís, ¿no?

Y así todos se sienten con el derecho de decir o pensar algo sobre una cristiana que lo único que hace de diferente es laburar de algo que ve todo el mundo.

Igual ojo, estaba sola, así que seguro se debe haber peleado con el novio.


"Mirá Julieta, está Ale, el de SMAEP".

01 December, 2009

Y después hablan de Zulma Lobato

Nada de lo que yo pueda decir superará esto:



Es muy fuerte...

30 November, 2009

Gueim ouver

En absoluta discordancia con el discurso avinagrado de los viejos puristas que dicen que los chicos de hoy no saben divertirse sin una Playstation o una PC, quiero decir que los juegos a los que jugábamos de chicos eran, cuanto menos, estúpidos. A saber:

- Piedra papel o tijera: hay que estar muy aburrido y tener muy poca inventiva para decidir que un puño es una piedra, dos dedos estirados una tijera y una mano abierta un papel. Eso para empezar. Después tenés que ser muy retorcido para encontrar divertida la idea de “ganar” cuando el papel envuelve a la piedra, la piedra rompe la tijera o la tijera corta el papel. Además, lo único medianamente lógico es la tijera cortando el papel. La piedra que rompe... qué se yo, sí, se rompe, pero es bastante raro. Y un papel que envuelve una piedra... debe haber pocas boludeces más grandes que esa.
- El Mensú (juego de niñas): dejando de lado lo aburrido del ejercicio físico de chocarse las palmas como psicóticas, parémonos a analizar la letra de la canción: mensú famelo melo, qué melo, qué melo. Los guantes se me fueron al suelo, al suelo. Chiqui bum bum bum, chiqui bum bum. Melo que te viene, melo que te va, A, E, I, I, E, A. O sea, de chicas cantan mensú, de grandes aserejé. Y uno espera que de eso salga algo bueno. Tamo al horno.
- El terrame: éste no era un juego en sí sino una manera de elegir compañeros para otro juego, dejando la elección en manos del azar (mentira, era una cuenta matemática y todos sabíamos a quién le iba a tocar), también constituida por una canción poco menos que lisérgica: terrame terrame tesín tesán, terrame terrame tepúm bajá. Y ahí bajabas un puño, empezaba otra vez la vuelta y así hasta que quedaba uno solo. Recién ahí empezaba el otro juego, por ejemplo el piedra papel o tijera, que duraba menos de la mitad que el terrame.
- Saltar la soga: ¿puede haber algo más estúpido que saltar una soga? Si la jugadora es buena saltando, pueden pasar horas que lo único que va a pasar es que dos pibitas se aburran horriblemente moviendo la muñeca y deseando que la que salta se enganche un tobillo, se caiga y se rompa el esternón contra el piso. Mientras tanto, la del medio se divertirá sola, porque sabe que las otras la odian y quieren que pierda, y si es posible que se lastime. Y esto cuando no se aburren y arrancan con el mensú.

La verdad, todavía no puedo entender cómo hay gente que dice que lo que jugábamos de chicos es más sano que el Winning Eleven.


Desopilante, no paro de divertirme...

27 November, 2009

EPDD (Encuesta pelotuda del día)

Te queda una sola bala, ¿en quién la gastás?

¿Valeria Lynch o Ricardo Fort?



Pensalo bien, el otro va a quedar vivo...

26 November, 2009

Encontrando la respuesta

Como ya se ha hecho infinidad de veces en innumerables blogs (incluso en éste), hoy nos toca (volver a) referenciar algunas de las singulares (por no decir pelotudas) búsquedas googleanas que terminan por atraer a esos buscadores desprevenidos hacia este recinto sagrado. Y como somos buena gente (me encanta ser uno y hablar en plural), trataremos de no quedarnos sólo con la referencia sino, además, tratar de ayudar* al rastreador. Si llegó hasta acá, que valga la pena.

Porque zulma lobato tiene un ojo corrido

Y mirá, qué se yo. Puede ser de tanto enfocar para atarse el piolín que le tira la pinchila por detrás de la tanga. O quizá un día estaba jugando a ser vizca, vino un viento y se quedó así para siempre, como dicen los mitos urbanos.
Ahora, con tooooodos los problemitas que tiene la pobre anciana, ¿a vos te preocupa que es virola? Yo que vos salgo un poco a tomar aire, te está haciendo mal el encierro.

El nahuelito en tigre

Mirá, no sé cómo decírtelo... bueno, te lo digo: te tomaron de boludo. ¿No te das cuenta que el Nahuel Huapi y el Río Luján no se comunican? Si me decís que lo vieron por el Lácar, esquiando en el Cerro Bayo o tomando chocolate caliente en el Centro Cívico te la creo, ¿pero en el Tigre? Te fuiste al carajo.

Pier nogoyuna

¡Ja, otro paspado que no sabía!

Tener oido absoluto y no darse cuenta

Para empezar, si sospechás es porque sí te diste cuenta. Si no sospechás, qué pregunta más estúpida. Es como preguntarse si uno puede ser hijo de Laura Ubfal y Pocho la Pantera y no saberlo. Y sí, como poder se puede, pero es como un poco improbable. ¿Por qué no vas al Tigre? Dicen que está el Nahuelito y no se dio cuenta.

Los forros me quedan grandes

Uf, qué temita. Te puedo aconsejar un par de cosas: una, envolvete la pinchila con teflón, las vueltas que necesites hasta que el forro no baile; otra, probá con Bombuchas. Una vez que te acostumbrás al tema de los colores, va como loco; y por último, googleá esto desde un ciber: un amigo con un poco de conocimiento de IPs y otro poco de maldad te puede cagar la vida.

Almondiga de tergopol

Dejá de buscar boludeces y anotate en una escuela, pequeño animalillo.

Que tan difícil es ser piloto

Y, depende. Ponele, a algunos les cuesta bastante, van muchos años a escuelas de vuelo y aún así se les hace difícil. En cambio a otros, como mi suegro, vuelan naturalmente, como pajaritos...
¿Me podés explicar qué estúpida pregunta es esa? ¿Qué estabas esperando que te respondan? ¡Dejen de tratar al gúguel como si fuera un cristiano!

Y pensar que cuando no existían los buscadores, la gente le preguntaba estas cosas a los curas. No sé si alegrarme o ponerme a llorar.

* Y bueno Mariano, es lo que hay.


Que conste que no hablé de "roberto en tanga".