09 November, 2009

Doble pena de muerte

¿Qué le tiene que pasar por la cabeza a un tipo para que decida que va a trabajar de “doble de Luis Miguel”? Antes que me digan “es porque se parece”, hay miles de casos en los que un cristiano se parece a otro, a Majul ponele, y no va y se pone un programa de tele llamado “tributo a La cornisa”.

Ya tenemos más que suficiente con que exista UN Arjona, ¿qué necesidad tenemos de bancarnos, además, a 4 ó 5 fotocopias berretas de Balvanera que roban al grito de “homenaje”?

Y lo que es aún más increíble, inexplicable y, sobre todo, imperdonable, ¿cómo es que hay gente que va a verlos? ¿Qué les pasa? ¿Les cortaron el cable? ¿Se les cerró la puerta de casa y les quedó la llave adentro? ¿Se quieren suicidar y no se le animan a un corchazo o a la sandía con vino? ¿En qué momento un ser racional decide que no hay mejor plan para un sábado a la noche que ir a ver a un “tributo a Arjona”?

Qué jodidos que estamos, será de Dio.


Hay que pegarle con un paquete de algodón hasta que muera.

06 November, 2009

Yo te banco

Una de las actividades más aberrantes y detestables que un ser humano puede vivir, es la de ir al banco. No hay absolutamente nada positivo, nada. Y es indistinto si uno va a pagar una fortuna (el 95% de los casos) o si va a cobrarla: si vas a pagar, bueno, eso, vas a desprenderte de un montón de dinero a cambio de nada (porque no importa si estás pagando el crédito con el que te compraste tu casa, del banco no te llevás nada); y si vas a cobrar, estás angustiado y paranoico como un perejil, pensando que este empleado se hace el bueno pero me marcó, ahí está mirando para allá, sí, estoy al horno, le hizo una seña... ¡le hizo una seña! y cosas así, pero uno nada, aparentando tranquilidad, cara de poker como si todos los lunes a la mañana desayunara una pilita de billetes de cien con mermerlada de frutos rojos.

Después están las colas: una para el cliente premium y otra para la gilada. La primera distinción de clases: el premium no tiene que andar como un ratón de laboratorio por un laberinto de cintas, va derechito a la caja; la gilada sí, al humillante zigzag.
El premium siempre está apurado, mira 27 veces el reloj, se ofusca y mira a la gilada con cara de ustedes no entienden nada. La gilada también está apurada, pero está aún más resignada.

En la cola del populacho (en la premium no alcanza el tiempo) suelen generarse charlas que, indefectiblemente, nacen de un comentario crítico hacia alguna autoridad. El podio de criticados para iniciación de conversaciones es: 1° el gobierno, 2° el banco, 3° Maradona. Toda frase que comience en estos de XXXXX son unos atorrantes tendrá repercusión asegurada, generando una escalada de violencia y malestar que más tarde o más temprano habrá alcanzado a toda la fila, usualmente en grupitos de a 3 personas.

Todo esto bajo la estricta observación del personal de seguridad, que insiste en invitar amable y repetidamente a guardar el celular a los de “la cola de la gilada”, pero tiene la delicadeza de no ver a los premium y sus iPhones o sus Palms, que por supuesto no sirven para comunicar nada al exterior sino para recordar inofensivos temas de agenda premium, habráse visto.

Y así hasta que llegamos a la caja, en la que un cartelito nos informa que ese señor de barba candado que nos atiende se llama “Cristina Robledo”, lo cual nos hace dudar un poco de la autenticidad de la información. Porque si hoy se llama Cristina, mañana se puede llamar Roberto y seguir no siendo quien dice ser.
Y los cajeros están divididos en dos bandos bien diferenciados: los buena onda y los ortivas a ultranza. El buena onda te ofrece monedas sin que le pidas, te dice que el alcances los papeles que él hace todo, un fenómeno. El ortiva, mira para abajo y escucha, te responde bajito por esos microfonitos que hay ahora y se niega a repetir lo que uno no escuchó, o lo hace pero con una cara de ocote que mata. Con el ortiva se tarda más, y te lo hace saber con su mirada, lo que genera otro motivo de violencia en la cola. Empezamos siendo amigos del querellante colil, pero cuando nos atendieron nos convertimos y somos enemigos.

Igual, de todo lo que se puede padecer en un banco, lo que más me sigue costando es no sentirme un soberano pelotudo cuando no hay nadie y tengo que recorrer las 4 vueltas del laberinto yo solo, como un gil, en lugar de ir derecho por el costadito.

Y sí, no hay una que me venga bien.


Con ustedes, la gilada.

05 November, 2009

Ya estaríamos, ¿no?

Hoy, a pedido del público (?), una nueva entrega de nuestra aclamada sección “cosas que ya no dan para más”.

- Los nombres de bandas o grupos formados por números que reemplazan palabras, como por ejemplo Improvisa2: ya está, ya era choto cuando lo “descubrieron”, ¿qué necesidad de seguir por ese camino? Incluso los gringos lo hacen desde hace años llamando Cali-4-nia a la ciudad de Schwarzenegger*.
- Los elementos del carnaval carioca: no digo que haya que eliminarlos, pero por lo menos renovarlos. No podemos seguir creyéndonos graciosos con el falso cuchillo atravesando nuestra sien o acosando señoritas con el choclo o la banana gigante. Además, los sombreritos siempre son chiquitos y no entran.
- Los grupos de Feisbuc con movidas sociales o los “yo también apago el microondas antes que suene”: con los sociales todo bien, entusiasma ver a miles de personas juntas por un objetivo noble, pero nunca pasa de ahí. Entran a escribir no pertimamos que esto siga sucediendo, les dejo mi apoyo desde Beirut. ¿Y, qué lograste con eso? Si con eso hacemos algo, es otro cantar y me paro a aplaudir. Y los otros grupos... 12000 personas que se anotan para decir ¡¡¡¡Sí!!!! ¡Yo también lo hago! ¡Jajajajajaj! Todo bien eh, de hecho este blog es un gran observador de la cotidianeidad y se basa en esos lugares comunes, pero de ahí a anotarse en cuanto grupo aparezca, es demasiado.
- El chiste de ponerle la mano en el hombro a alguien y preguntarle ¿Sabés cómo garchan los marcianos?; el de Marcelo, agachate y conocelo, el de Enano, agarrámela con la mano y similares. No puede ser que chistes que Corona escribió cuando era abstemio sigan estando en boga.
- Escribir posts sobre cosas que no dan para más.

* La cantidad de horas que habrá perdido Yuarseneguer en su vida, delentreando su apellido. ¿Cómo no se va a volver musculoso y fascista?


Ninguno baja de los 300.000 fans. ¡Imbéciles!

03 November, 2009

Dark of the matinee

Pensando en esto de estar viejo y de descubrirse feliz de quedarse en casa un sábado a la noche, el rewind fue derechito hasta aquellas épocas en que uno salía de casa a las 2 AM en remerita a chupar frío en la parada del bondi, como si fuera el mejor de los planes (que de hecho, lo era). Tremenda la energía que supimos tener en la juventud.

Pero de ahí fui un poco más lejos y me encontré, hace una cantidad de años que se cuenta de a muchos, en aquella (ahora inexplicable) alegría de los sábados a la tarde: la matiné.
Al día de hoy no puedo entender cómo es que miles de mocosos íbamos felices a hacer la cola en el boliche a las 5 de la tarde, con un sol que rajaba la tierra y uno ahí, acicalado y perfumado, con nuestras mejores pilchas, transpirando en la puerta. ¿Para qué? Para después entrar, victoriosos, pecho henchido, y caminar derechito a la barra a tomar un jugo de frutilla.
Pero el plato fuerte llegaba casi cerrando la “noche” (serían las 8, 8 y media con toda la furia): los lentos. Filita india de púberes frente a filita india de pubercitas y “¿Bailás? No”, “¿Bailás? No”, “¿Bailás? No”, hasta que una caída del catre se equivocaba y nos decía que sí. De ahí a la pista, brazos del hombre estirados cual Playmobil, y a tratar infructuosamente de robar un beso. Después, lo de siempre: a veces sí, la mayoría de las veces no, se prendía la luz y uno entendía por qué le habían dicho que sí, etc.

Y así pasaba la noche, larguísima noche hasta eso de las 22, cuando a la mayoría los pasaban a buscar en auto pero, oooooooobvio, a la vuelta, a ver si todavía te ven subir al auto de papi.
Y eso si no me habían rajado a las 7 de la tarde por hacer pogo con los Ramones.

Y lo peor es que después crecemos y hacemos cola para el bondi, bailamos lento con el que te viaja al lado en el subte, el jefe nos dice casi siempre que no y alguna que otra vez que sí hasta que se prende la luz y descubrimos por qué nos dijo que sí...

Ya no sé si extrañar o festejar.


Soul Train, el boliche que me vio nacer (?)

02 November, 2009

Prejuicio

Nuevamente, luego de varios partidos en el banco, el DT confió en mí y me llamó para ingresar al campo de juego. En verdad, no sé qué le pasó a Ale y recibí el temido SMS para que le hiciera el aguante por hoy.

Aclarado el punto, vamos a lo nuestro.

Siguiendo con la temática de confesiones inconfesables de pensamientos extraños (o no) y/o pequeñas manías que no sabemos si somos nosotros solos o qué, les cuento algo que me pasa desde siempre:

Intento identificar la personalidad de una persona en función a sus zapatos.
Es más, viendo los pies (con el calzado correspondiente) de una mujer suelo lograr con gran exactitud si el resto de esa mujer está buena o no. Con respecto a los hombres no tengo esa habilidad, obviamente porque no entiendo (ni nunca entendí) cuándo un hombre está bueno o no para las mujeres. Eso es tema para otro post.

De acuerdo a ese estudio casi científico, podría hasta casi decir de esa persona qué puesto ocupa en la escala laboral, su situación sentimental, etc.

El lugar ideal para este tipo de exámenes es obviamente el subte, donde tenés un muestrario increíble de diversidad, creatividad, mediocridad, pulcritud, dejadez, etc. Todo de una sola mirada.

Lo bueno de todas estas prediciones es que son mayormente incomprobables, con lo cual arbitrariamente me adjudico un porcentaje de efectividad del 95% y me siento un fenómeno.

Una aclaración: no soy un fetichista de los pies ni nada por el estilo, es simplemente un delirio sin ningún tipo de perversión ni fanatismo. También trato de ver qué tipo de ropa interior tienen (o no) puesta las mujeres, pero eso sí tiene algún grado perverso aunque lo disfrace de curiosidad profesional.

Tal vez alguno de Uds. tengan alguna tara similar, o basada en otro tipo de atributos. Los escucho.






Si, ya sé que estoy medio chapita, pero comparado con los fosforitos levantando la cabecita desde la caja para que los elijan no estoy tan lejos...

30 October, 2009

Habilidades incomprobables

Mi suegro asegura conocer o adivinar la ocupación de una persona cualquiera, con sólo ver cómo está vestida. La primera muestra de la imposibilidad de tal habilidad, es el hecho de que nadie podría adivinar jamás a qué se dedica él ya que, se ponga lo que ponga, ¿quién puede suponer que es técnico en equipos de rayos X?

Desde hace unos cuantos años tengo la dudosa habilidad de predecir la llegada de una circunstancia esperada, a saber: esperando el colectivo suelo decirle a quien esté conmigo “contá hasta 27 y viene”. Lo mismo cuando espero que lleguen las empanadas, “contá hasta 98 de atrás para adelante y toca el timbre”.
Pero mi capacidad premonitoria no es sólo inmediata: ante cada embarazo predigo la fecha y hora exactas de nacimiento, meses antes del mismo: “no llega al 25, te nace el 19 a la mañana, tipo 11”.
Mi porcentaje de eficacia no supera el 2%, pero por alguna extraña razón sigo creyendo religiosamente en mis poderes y, por supuesto, prediciendo en toda oportunidad.

Y la última pero no menos importante, es la modificación de hechos aparentemente fortuitos debido a mis actos, lo que se podría traducir en que cada vez que prendo la tele o la radio para ver cómo va River, éste mete un gol. El problema es que yo soy de Boca y mi interés es ver cómo River pierde. Tan cierto es esto (y acá sí que no la pifio jamás, tengo testigos) que cuando un gallina está por patear, cambio de canal, lo que segura el yerro irremediablemente. Anoche quise cambiar cuando pateaba Rosales pero, al desconocer el control remoto, tardé y no llegué a tiempo, no pudiendo evitar el gol.

Ustedes no lo saben, pero todos los días leen las palabras de un nuevo mesías.


"...25 ...26 ...27. Llegó."

29 October, 2009

Imperdonable

Alguna vez hemos hablado de gente rara que hace cosas inverosímiles como poner primero la la leche y después el nescuí, comer panchos sin nada arriba, ponerle dulce de leche a la milanesa y locuras semejantes. Pero lo que me dijeron anoche no tiene gollete (¿o es goyete, con ye?): una chica afirma que primero moja el pan en la yema del huevo frito y se deja la clara para el final, porque le gusta más.

¿Estamos todos locos? ¿La clara para el final? ¿Y encima porque gusta más?

Otro tema incomprensible: la amarreteada marketinera de los fabricantes de Shimmy y Serenito. Si todos sabemos que saldríamos corriendo a comprarlo, ¿por qué no hacen el pote (aaahhhhh, cómo me gusta esa palabra: pote) de, no sé, medio kilo? Se están pateando en contra, muchachos, nos están negando uno de los productos que más queremos comprar.
Y eso me lleva a una tercera (o segunda de la segunda) incomprensión: cómo puede haber gente que apenas abre el Shimmy ya lo mezcla todo. El postrecito se come así: primero el gusto del que hay más, de a cucharitas, hasta que queda más o menos la misma cantidad de ambos o incluso más del otro; ahí se toma la cucharita y se junta en cada vez un poco y un poco, pero sin mezclar. Se tiene que ver en la cucharita la mitad amarilla y la mitad marrón (en caso de vainilla-dulce de leche, por ejemplo).
Cualquier otra modalidad, es errónea.

Ladies and gentlemen: no quiero hacer otro post más adelante con nuevas barbaridades que me haya enterado en ese momento: aprovechen éste y confiesen, y el Señor los perdonará.


Error: el postrecito NO se mezcla.

28 October, 2009

De tierno a pelotudo sin escalas

Tengo que reconocerlo: soy un boludo que trata a los elementos materiales como si fueran personas. Por ejemplo, abro una caja de fósforos y me imagino que todos están pensando “que me elija a mí, que me elija a mí”. Entonces, si intento agarrar uno y se me escapa (teniendo que agarrar otro), me da pena el que había elegido primero, porque tengo la idea de que lo ilusioné al pedo.

Otras veces me pasa al revés: imagino, por ejemplo, que los mondadientes no quieren que los agarre, enconces cuando sacudo el envase para que salga uno, el que asoma la cabeza es una víctima. Imagino que los demás están tristes por lo que le pasó a su compañero, pero a la vez aliviados por haberse salvado una vez más.

Y así con los fideos, las pilas, los productos de las góndolas (si quedan dos y tengo que elegir uno, sufro como una colegiala), de todo.

La misma actitud la tomo cuando me toca elegir compañeros de equipo de fútbol en el pan y queso: a los 2 primeros los elijo por su habilidad, mientras que para los otros me baso en mi cercanía o para que no los elijan últimos, cosa que sucedería si todos usaran un criterio estrictamente futbolístico. Nunca olvidaré la alegría que sentí cuando (siendo un mal jugador de fútbol) me eligieron primero entre 15 ñatos, y sé que el que lo hizo usó su criterio deportivo, ya que no era amigo ni nada, sólo un conocido del fútbol de los viernes.

Pobrecitos los fósforos, encima que uno los agarra por el cuerpito y les prende fuego la cabeza, los trata con indiferencia. Así no se hace, viejo.


"Me tocó muchachos, me voy a prender una hornalla"

27 October, 2009

Extraños criterios

Hace un par de meses hice limpieza de placard, lo cual implica una revisión/clasificación de las cosas que valen la pena guardar y las que no. El 70% voló, quedó un 30%.

El fin de semana (por otras razones) volví a hacer limpieza y revisión, y de aquello que había quedado se fue el 80%.

Y he ahí mi pregunta: ¿por qué guardamos lo que guardamos? ¿Y por qué un día consideramos indispensable un DVD que no anda y a la siguiente limpieza lo tiramos al grito de “¿y para qué quiero esta mierda?”?

Lo mismo pasa con los CDs, con los archivos en la computadora, los teléfonos en la agenda y otros lugares en los que conviven algunas cosas útiles con montones inútiles.

Y hay que tener cuidado, porque bajo ese replanteo la cosa crece y así se van liquidando viejos amigos que ya no son tales y otro tipo de relaciones caducas hace rato.

Está bueno esto de limpiar el placard cada tanto.


"Y guardalo, por las dudas...".

26 October, 2009

Agenda completa

Ayer domingo a las 5 y media de la tarde, suponía que lo peor que me podía pasar era que Boca perdiera con River.

A las 6 y media, después que un auto atropelló a una de mis perras, creía que lo peor sería que por el golpazo se hubiera roto una costilla y no pudiera caminar bien.

A las 7 y media, después que el veterinario me dijo que tenía fracturada toda la pelvis, creía que lo peor sería que hubiera que operarla.

A las 11 y media de la noche, mientras empezaba la operación, creía que lo peor sería que tuviera que ver la carnicería en vivo.

A las 12 y media, después de una hora de ver el bazo, el intestino y la vejiga de mi perra, creía que lo peor sería que se me fuera el hambre.

A las 12:32, mientras me comía una hamburguesa con queso EN LA VETERINARIA y cosían a Morita, creía que lo peor sería que fuera a llorar toda la noche y no pudiera dormir.

Son las 2:21, sigo pensando lo mismo que a las 12: 32 y, sí, tengo razón. Hace una hora y pico que no para de llorar. Hace una hora y pico que no puedo dormir. Y en febrero va a nacer mi primer hijo.

Estoy preocupado. Muy preocupado.


Morita, la damnificada.

23 October, 2009

Tercermundismo


En Grecia se enteran si va a llover o no gracias a esta señorita:



A nosotros nos informa este hijo de puto:



Después nos preguntamos porqué nos va como nos va.

22 October, 2009

Súper promo

Recargué 30 mangos de crédito en mi celular y me regalaron 5000 mensajes de texto gratis... que se vencen en una semana. O sea: tengo que mandar 715 mensajes por día, 30 por hora, uno cada dos minutos. Y eso sin dormir.

Digo yo, si todos sabemos que nadie va a gastar más del 10% (con toda la furia y todo el tiempo libre), ¿por qué no “regalan” 500 ó 1000? Lo único que logran es que en lugar de ponerme contento, sienta que me están cagando, cuando en realidad tengo mensajes gratis.

Lo mismo me pasa (desde otro lugar) cuando veo programas de TV en los que regalan premios: uno tiene que salir sorteado entre 5 millones de papelitos, después encontrar un logo entre 60 casilleros y finalmente contestar el DNI de Mussolini, para ganarse 500 pesos.

Pero lo que es peor, sigue habiendo 5 millones de personas mandando su papelito y miles de personas recargando crédito por los SMSs.

¿No nos estaremos conformando con demasiado poco?


¡Qué suerte!

21 October, 2009

Snooze

Hoy es uno de esos días horribles, en los que uno mataría por estar en casa sentado en un sillón haciendo sólo lo que le gusta.
Bueno, no tuve que matar a nadie, pero tengo la suerte de estar haciendo precisamente eso.

Por eso, yo, Mariana Fabbiani, uso y recomiendo el día de fiaca.


 
Impagable.

20 October, 2009

Vergüenza propia

Para muchas personas debe ser muy fácil recordar o ubicar ese momento de sus vidas de mayor alegría o mayor tristeza. A mí no me resulta tan simple, la verdad; lo que no está en duda es el momento en que más vergüenza sentí en mi vida. Y tuve momentos eh: una vez, en la casa de un amigo y con su familia y novia presentes, grité tanto un gol de Palermo que se me escapó un cuetazo. Otra vez, un doctor entrado en años con guantes de látex tomó mi aparato reproductor y, con un suave y experimentado movimiento, lo “arremangó”. Lo terrible fue el chiste de “no te preocupes, a todos se les pone chiquitos”.
Pero la peor, a kilómetros del resto, fue en primer grado de la primaria: señoquieroiralbaño, señoquieroiralbaño, señoquieroiralbaño. La seño no me dejó.

No me dejó ir al baño.

Me cagué encima. No te puedo explicar cómo me cagué. Todo, con ruido, olor, un desastre. Todo el grado mirándome y no pudiendo creer que un tipo de 6 años (porque a los 6 uno es un tipo ya), haya podido hacer semejante desparramo. Y yo, bordó, morado, verde manzana, amarillo mostaza, otra vez bordó. Y me fui corriendo, todo cagado al baño, y ahí estuve 2 horas hasta que mi vieja vino con ropa limpia. Pero fui valiente y no me fui a mi casa. No, me cambié y volví al curso, en otra silla por supuesto.

O al menos eso es lo que creo recordar, quizá mi mente haya construido una historia ficticia para salvaguardar mi honor.

Ahora pueden entender por qué suelo decir que, sí, la vida es una mierda.


Me quiero morir muerto.

19 October, 2009

Síntomas inequívocos


Tengo manías estúpidas como la de no poder ver un cajón mal cerrado y no levantarme a cerrarlo.
Tengo un odio visceral hacia los adolescentes, a los cuales catalogo como “estos pendejos de mierda”.
El gourmet.com es parada obligada en mi zapping.
Luego de años de “¿para cuándo una novia?”, “¿para cuándo el casorio?” y “¿para cuándo un nene?”, en las reuniones familiares ya no me apuran con nada.

Maldición, estoy viejo.


Me pongo loco.


16 October, 2009

Remando en Nutella con dos sahumerios

Sin importar la época, a todos nos tocó decir y/o escuchar en su momento la famosa frase “las pendejas están cada vez más rápidas”. Yo no sé a qué llamarían rápidas o cuán veloces serán hoy, pero me acuerdo que cuando yo era adolescente, para ponerla había que esperar bastante. Bastaaaaaaaaante.
El que lograba el milagro en menos de un mes (un mes de novio eh, no un mes entre la primera y la segunda vez que la veías), era inmediatamente elevado al puesto de gurú sexual.

Conozco un caso en el que un paciente muchacho ha sabido esperar hasta 8 meses. A ver si se entiende: 240 días y sus 240 noches haciendo TODO menos ESO. Y siempre con el mismo final: ella pidiendo un poco más de tiempo, él con los huevos esguinzados.

Y pensar que hoy, si a una mina no se la pueden bajar en la primera noche la tildan de histérica.

La verdad que yo no me puedo quejar, tuve la suerte de esperar poco. Pero sé que no todos corrieron con la misma fortuna.

Desdichado caballero, éste es el lugar para recordar aquél sufrimiento.
Insensible dama, éste es el lugar para confesar los detalles de su tortura.

Y que sea justicia.


- No Lucho, mejor no. Todavía no estoy preparada...

15 October, 2009

EPDD (Encuesta Pelotuda Del Día)


A pedido del público, pregunta para hombres y mujeres:

¿Slip o boxer?


Esta chica prefiere boxer.


Esta bolsa de anabólicos, también.


Éste ya es fundamentalista.

14 October, 2009

Dame fuego, dame dame fuego


De todas esas cosas que el común de la gente hace habitualmente, una de las que más me sorprendió siempre (y habiéndolo hecho por más de 15 años) es la costumbre de fumar puchos.
O sea: hubo un tipo al que un día se le ocurrió enrollar yuyos secos con un papelito, prenderle fuego en la punta y aspirar el humo que salía de ahí. Y, lo que es más extraño aún, cientos de millones de personas creyeron que era un excelente plan, y no sólo adoptaron la costumbre sino que, por el contrario, la mayoría no puede dejar de hacerlo.

Yo, por ejemplo, fumé desde los 12 años. La primera vez que “tragué” el humo, vomité contra un arbolito. Cualquier ser racional ni pensaría en volver a hacerlo. Yo, en cambio, volví y fumé hasta los 27, llegando al paquete y medio diarios.
Después dejé, empecé a fumar medialunas y galletitas y engordé como 12 kilos, pero ese es otro tema.

Qué raros que somos, che.


Una de mis grandes habilidades de antaño.

13 October, 2009

Vacío legal


En algunos restaurantes y casas de empanadas (La Tercera Docena, por ejemplo), te cobran el cubierto o el envío, respectivamente. Pero qué pasa, esa plata (en el caso de 3ra Docena es de 5 mangos. ¡Hijos de puta, 5 pesos!) no va para el mozo o para el pibe de la motito. No, va para lo señores dueños del local. Entonces uno, además de la millonada impuesta por estos chorros, le tiene que dar al pibe o al camarero, porque ellos no tienen nada que ver.

Entonces, pidiendo 8 empanadas (que en el local cuestan $18) uno se encuentra pagando por lo menos 25 patacones, entre el envío y los dos pesitos para el delivery.

En el restaurante lo mismo: la cuenta ya incluye $1.50 per cápita bajo el concepto de “cubierto”. Se supone que es para pagarle al mozo, pero uno no puede no dejarle propina. Entonces qué, ¿somos boludos?

¿Qué pasa si yo le doy al pibe de la moto una empanada de queso y cebolla? Vale dos mangos aprox, así que estaría bien. Claro, si todos hiciéramos lo mismo el pibe se iría a las puteadas.

Hay que hacer algo, viejo. Cortemos una calle, total no pasa nada, ni a favor ni en contra, pero por lo menos salimos en Crónica.


Tomá pibe, quedate con ésta de roquefort...

09 October, 2009

Buenos muchachos

Tengo que confesarlo: tipos como León Gieco, Facundo Arana y Juan Carr, son tan buenos que me dan bronca.

Y no soy el único, lo sé.


De grande vas a ser así de feo, vas a ver.

EDITADO: mirando las estadísticas del blog, acabo de descubrir que este post fue visitado desde facundoarana.org. El galán manda gente a espiar, ¡viste que no eras tan bueno, turro!

Ahora tengo miedo...

08 October, 2009

Éxitos de ayer y de hoy



Hay canciones, personajes, comidas y todo tipo de cosas que, la verdad, no se puede entender cómo pudieron ser tan exitosas y masivas.

¿Ejemplos? Las Bandana, el Locolope, Gianola, los Gipsy Kings, Mambrú, Maju Lozano y el éxito mundial más inexplicable: las Ketchup y su insoportable Aserejé.

¿En qué estábamos pensando?


Aserejé, ja, de jé.


07 October, 2009

Warning

La gente que come alfajores de fruta, la que usa el bidet al revés (de frente a las canillas), la que toma Zucoa, la que barre la vereda sin ser portero, la que come panchos sin nada, la que viste iguales a sus mellizos y la que le enseña a hablar a un loro, me da miedo.

¿Se puede confiar en alguien así?

* Este post estuvo durante un rato el lunes, pero por alguna razón prefirió irse y volver hoy. Cosas que pasan.




Terrible bosta.

06 October, 2009

Tú no has ganado nada


Salvo ese pequeñísimo porcentaje de gente con muchisima suerte como los ganadores del Loto o similares, el común de los mortales andamos por la vida valiéndonos de nuestros propios medios, ya que la suerte no está de nuestro lado.

Eso creía yo, hasta que me di cuenta que, si bien son pavadas y no hacen la diferencia, más de una vez gané algo interesante.

De chico me gané la temporada completa para la pileta de mi club. De más grande, me tocaron vouchers de Rodizio en una cena de fin de año, un Homero Simpson gigante en una feria, una camiseta de la selección en un boliche y, la mejor de todas, gané el bingo dos fines de semana consecutivos. Hay más pero no me las acuerdo. Y, por supuesto, todos los sábados a la mañana me avisa un contestador que me gané un Chevrolet... ah, ¿ahí no gané nada?

Muchas son boludeces, pero está bueno darse cuenta que uno no está taaaaaan meado por el dino.

¡Losers!


Con el bingo me pagué unas vacaciones. Grosso.


05 October, 2009

Mandá INFO AL PEDO al 2020



Un día como hoy pero de 2002, Louise Verónica Ciccone, más conocida como Madonna, pedía una grande de jamón y morrones a una pizzería de NY. Como tardaba, llamó para quejarse y le dijeron “ya salió para allá”.

Yo me pregunto, seriamente, ¿a quién le importan las efemérides? ¿Qué puede tener de interesante saber que Juanita Viale nació el mismo en día que los Beatles grababan su primer single en Indonesia? Y otra cosa, ¿qué es esa palabra horrenda, “efeméride”? Me suena a radio cordobesa o algo así, pero ni a palos a lo que en realidad significa.

Lo mismo con la info del clima: me pueden interesar la hora, la temperatura y no mucho más. Entiendo que la visibilidad (que siempre es 10 kilómetros o “reducida por niebla”, lo cual hace inútil su mención) le puede servir a los pilotos o marineros, pero nada más. “Leve nubosidad”: macho, miro para arriba y lo veo, ¿para qué me lo decís? Otra cosa, ¿a quién le sirve saber la velocidad del viento o la presión en hectopascales? ¿Y por qué ahora se les dice hectopascales si antes se les decía milibares?

¿O será que me estoy perdiendo de algo muy importante y no me doy cuenta?




Tardó, pero llegó.

02 October, 2009

Incrédulo

Hasta que alguien me demuestre lo contrario, seguiré pensando que:
-          el helado de pistacho no existe (es sólo un nombre en una lista, pero en realidad jamás existió).
-          en los números telefónicos de los “¿Cómo manejo?” que ponen en las camionetas y ambulancias no atiende nadie.
-          Celia Cruz no era una mujer, era un hombre muy feo con un catarro incurable.
No crean en todo lo que escuchan, créanle a Majul (?).
Esto no puede ser una mujer.

01 October, 2009

Aprovechemos, todavía estamos a tiempo


Recién estamos en octubre, faltan por lo menos dos meses y medio para que la gente empiece a armar sus bolsitos y salir de raje hacia la costa argentina. ¿Qué tiene de bueno esto? Que todavía hay tiempo de cambiar algunas de esas cositas que ya nos tienen las bolas al plato. A saber:

-          El jugo de naranja que sirven en los micros: es horrible, tiene gusto a batería de auto. Para eso es preferible que pongan agua de la canilla.
-          Las películas: parece que la única permitida para pasar en un micro es Erin Brocovich. Viejo, una peli trucha vale 3 mangos, no sean ratas.
-          Los nombres de los edificios de la costa: basta de Pleamar, Bajamar, Solymar, Marimar y todos esos nombres de telenovela colombiana. Y por si fuera poco, los repiten y les ponen Marimar II, Solymar II, etc. No da.
-          Los alfajores: para empezar, no sé de dónde salió la ley de que en todos lados hay que hacer alfajores. Pero ya que es así, por lo menos esmérense. Sacando a los Havanna y los Balcarce (y hasta ahí), son todos una bosta. Si los van a hacer, pónganle ganas.
-          Los mitos playeros: a ver si nos entendemos, el pirulín en la playa no va, el voley es un embole y la resolana no quema más que el sol.

Se puede señores, se puede.


Lindo nombre, no lo vi nunca.


30 September, 2009

Condenados al éxito

Vaya uno a saber por qué, SMAEP aparece como blog recomendado en minutouno.com, al igual que otro blog amigo de la casa, Es lo que hay.

Una cosa de locos.




No pierdas tiempo, andá a perder el tiempo a SMAEP.

29 September, 2009

Just do it

Esto del restarteo a uno lo hace pensar en varias cosas. Por ejemplo, en cosas que nunca hice. Dejando de lado las más significativas (ya hablamos en otros posts sobre lo que queríamos ser y lo que somos), puedo nombrar alguna que otra deuda pendiente menor.

Nunca hice una guerra de tortas, como en los 3 chiflados.
Nunca me tiré en paracaídas (aunque sí hice un simulacro y estuvo bueno).
Nunca me subí a un colectivo con rumbo desconocido sólo para ver dónde me deja.
Nunca escribí una canción.
Nunca terminé aquel cuento.
Nunca me compré el flipper de Los Locos Adams.
Nunca hice un curso de cocina.

Como siempre, va a ser mucho más interesante si el resto del mundo cuenta su visión de los hechos. Porque no me van a decir que soy el único con tarea sin hacer, ¿no?


Tortazo

28 September, 2009

Are you sure you want to restart?


25 September, 2009

En casa de herrero

Mi peluquero se peina como el orto; mi dentista tiene el comedor medio torcido y usa aparatos fijos; la única vez que me entrevisté con una nutricionista, era gorda.
El actor que hace de Don Carlos tiene una productora propia con empleados que facturan; la simpática jueza que salió en TV esta mañana puteando, amenazando y discriminando porque la grúa le había llevado el auto, tiene 29 multas y es jueza en lo contravencional (sería la jefa de quienes le llevaron el auto).

Ahora entiendo todo.


Peluquero pelado, cliente pelado.