22 April, 2010

Cuestión de fe

No sé que será lo importante de un mundial de fútbol para el resto de la humanidad; para mí, es la oportunidad que, cada cuatro años, nos da la vida de utilizar la mayor de nuestras armas contra el destino: la fe.

Hay muchos tipos de fe, a saber:

La fe ciega: no admite argumentos, ni a favor ni en contra. Nos va a ir bien porque sí. Es ese increíble motor que nos permite ir perdiendo 3-0 a los 88 minutos, pero nunca dejar de creer que "ahora Carlitos Tévez les hace 4 y se lo damos vuelta a los putos estos, vas a ver". ¿De qué se alimenta? De la historia, de ese 0,0002% de veces en las que el mandato se cumplió.

La cábala: la mejor de todas las expresiones de la fe, porque no admite su característica mística sino que se nutre de un factor racional: "si la otra vez tenía puesto el calzón azul y ganamos, hoy me lo vuelvo a poner y volvemos a ganar". Es así de simple. La suma de cábalas multiplica las chances, por supuesto. De ahí la crucial importancia de recrear casi a la perfección el escenario anterior, el que resultó ganador. Por supuesto, mantener la camiseta, los calzones y la posición en el living son fundamentales, pero haber cambiado la tele por un LCD de 40'' no jode, está permitido. Somos unos genios.
En el '95 Boca iba ganando el campeonato por 6 puntos, comodísimo. Mi amigo Andrés decidió cortarle las mangas a su camiseta 5 fechas antes, porque hacía calor. Le dijimos que no lo haga, pero no hizo caso: no ganamos más y salimos terceros. Está claro que él fue el culpable.
El problema de este mecanismo aparece cuando es utilizado por quien no debería. Por ejemplo, el técnico de nuestro equipo. No importa laburar, practicar penales, entrenar pelota parada; sólo importa la virgencita y tener siempre la misma camisa negra. Esa actitud atenta seriamente contra las posibilidades deportivas.

La fe religiosa: el 10 de nuestro equipo entra a la cancha y se persigna; el 4 de ellos hace lo mismo. ¿Y ahora? ¿Dependemos de la simpatía de Dios? ¿Gana el que se persignó primero? Todas las selecciones del mundo le piden al mismo tipo que las ayude a ganar el campeonato; ¿no es la estrategia más pelotuda de la historia?
Aunque la religión no es sólo cuestión de creer en Dios (o Alá o Jehová, el que te manda a tocar el timbre los domingos a la mañana): con la misma fuerza se deposita la confianza en los cuernitos mientras el rival patea, o en el gran Quiricocho, un conocido mufa oriundo de la cancha de Estudiantes de la Plata.

Despues sí, está todo lo otro: entrenar, practicar jugadas, esas boludeces.

Esta semana entrenamos cuernitos.

14 comments:

Rocío urdax said...

durante el mundial no enardezco, las cábalas no me ayudaron nunca, ni tampoco sentir que las cosas de san porque sí. sin embaargo, las veces que pedí ayuda a Dios extensamente, se me dio.
supongo que cuando todos pedimos lo mismo durante el mundial, Dios deja el destino en las habilidades y las billeteras de los equipos que concursan.
otra que me funciona es mentalizarme. Cuando renunció la porfe de pensamiento científico yo decía "van a ver que el que viene es más copado" mientras todos se lamentaban que se había idouna mina buena onda. Conclusión: el profesor es muucho más copado que la que renunció.
cuando pasan esas cosas, uno siente que la vida es un poquito menos mierda.

Lovely Rita said...

La fe cabalística es una de mis favoritas. Paso a relatar un hecho que me ocurrió el fin de semana: El domingo jugaban San Lorenzo y Huracán, partido al que me hubiese encantado ir (ya tenía entrada y todo) Ilusionada conque iba a ir a la cancha me visto con una remera manga larga roja y un jean a estrenar color azul. Cuando vi que ya las chances de ir eran nulas esa misma noche soñé que el Ciclón ganaba 3 a 0. Por cábala solo decidí ver los primeros 10 minutos. Cuando terminó el partido y vi el resultado casi me caigo de culo. Para el próximo clásico me visto igual, pero lo del sueño....¿será casualidad o es que soy vidente?

Negrolea said...

no soy cabulero, pero soy acompañador de cábalas ajenas (cuando me incluyen a mí).
El sábado me invitaron a la cancha de River (no había ido en lo que va del torneo). Si me vuelve a invitar por cábala, voy. Eso sí, al palco y con estacionamiento, como el sábado.
Si tu cábala es contarme un chiste malo antes de cada clásico, ahí voy a estar, pegadito al teléfono esperando tu llamada.

Nat said...

Les tiro una de una amiga que la respeta este donde este y siempre termina contagiando a alguien. Cuando el equipo contrario esta por meter un gol dice "menem".

modernlove said...

yo tenia una compañera del CBC que en cada parcial o final se llevaba la foto de cada persona que queria, las sacaba, le daba un besito a cada foto y las ponia sobre el escritorio, usaba una birome "especial" (toda mordida x ella misma) y se colgaba no se cuantas pelotudeces del cuello..... la extraño fue aquella vez que no habia estudiado y le hice el parcial y le fue mejor que a mi....

Sanguche said...

no soy futbolero y creo que seria mejor usar la plata para ponerle agua a la gente del chaco, pero voy a emitir un comentario:

Pedirle a dios no es la cuestion. La cuestion es cómo pedirle.

Si uno dice -Oh señor, sos muy pulenta, tenemos que ganar. ESTA MAL

Uno debe decir: - Me hiciste nacer en un pais del tercer mundo, los politicos nos chorean, la policia nos chorea y los ladrones nos chorean; aun asi sigo acudiendo a vos para esto, no seas hijo de puta, es tu obligacion que ganemos este mundial, mierda.

Simple, como la vida misma.

Feliz dia de la tierra, a festejar la mugre que esta en las repizas, abajo de los muebles y todo eso.

MARIA2 said...

En el mundial anterior , en el laburo pusimos un televisor grande en el deposito, Estabamos todos, los administrativos (con um compa puto incluido), y los pibes del deposito( pesaditos). Emanuel (el puto) por cabala, decia el, no se quedaba sentado, iba y venia hablando solo histerico.Los grones lo aguantaron el primer tiempo, cagandose de risa . Pero cuando se puso mal la cosa y empezamos a perder lo invitaron a irse . Asi que se metiò la cabala en el tugez. O le partian el televisor por la cabeza.

Omar said...

un día negativo mal el de queso y cocido eh!

Las cabalas son lo mejor del mundo...
cuando funcionan, claro.

Cuello de Pavo said...

Sobre la última, ¿no sería mejor hacer un trato con el otro?. Con satanás tenés un contrato escrito, con dios es nada más un pacto oral.

el capitán beto said...

prendi la compu para postear sobre el mundial y todo lo que ello entraña en mi persona, aunque conociendo mis biorritmos lo terminaré el miercoles próximo

Antes de comenzar el mundial pasado compré onlain la camiseta azul de la selección, pero como no llegaba usé la otra. La cábala era la siguiente: salía de casa con mi remera verde con el "mexico 86" en el pecho y en el auto me la cambiaba por la de la selección modelo 98 y asi me iba a laburar (dónde veía el partido). La catástrofe llego el día de los cuartos y me encontre al cartero en la puerta con mi camiseta azul y por la emoción me la puse. Todavía me siento culpable, perdimos por mi culpa y no porque el puto de Franco no atajó ningún penal, ni porque cambiasso pateó más despacio que mi sobrinito de ocho meses. Perdonenmé.

El-Nico said...

Fuiste VOS!? FUISTE VOS!!!??? yo sabía que algún día te iba a encontrar, sos hombre muerto Beto!

hormiga said...

jajajaja me mató esto: "Cuando el equipo contrario esta por meter un gol dice "menem""

Soledad said...

Yo no creo en nada... soy muuuy hereje.
Sin embargo para los mundiales tengo cábalas.

1 - el primer partido hago un nudo con la bandera, la tiro al fondo de un mueble y le digo... bandera puta, si no salimos campeones no te saco nunca más en mi vida. Tengo un mueble, casi inutilizado por el cúmulo de banderas anudadas.

2 - no me siento a mirar los partidos, estoy convencida de ser tan TODOPODEROSA que mi mirada podría desviar la pelota... y no es una culpa que me gustaría cargar.


Muy divertido tu blog. Hace tiempo que no me ría tanto. Gracias, un beso

Ale said...

No, graciavó. De verdá.