Al parecer hay cosas que, aunque todos sabemos que son así y que estaría bueno que cambien, están destinadas a permanecer inmutables por los siglos de los siglos amén. Entre ellas:
- La raya del culo del plomero: si sabés que se te ve y vas a laburar unos 30 ó 40 años agachado, ¿no podés ponerte algo? Un cinturón, un mameluco, algo.
- El servilletero lleno en los cumpleaños: basta de poner 457 servilletas de papel en el servilletero, querés sacar una y salen todas. Es un engorro, prefiero limpiarme la mayonesa del chip con el mantel.
- El “feliz cumpleaños”: viejo, antes de cantar pongámonos de acuerdo, no da que todos canten algo distinto y salga un “…que los cumplas aoaoaooito…”.
- El “en 5 me levanto”: me puedo poner el despertador a las 2 AM, pero me voy a levantar a la misma hora de siempre… una media hora más tarde de lo necesario.
- El llamado a la ex: por alguna razón, el alcohol te hace creer que no hay nada que tu ex desee más en el mundo que un llamado tuyo a las 4 AM, mamado y al grito de “quetashashendo…”.
- El post interrumpido: empezás a escribir un post con mil cosas en la cabeza, pero entre el teléfono y el jefe y esa cosa molesta llamada trabajo, terminás posteando así como lo tenés.